La utilización de lentes de contacto en niños y adolescentes aporta gran número de ventajas:
Actualmente el diseño de las lentes se adapta a la morfología corneal de los niños, pero hemos de evaluar la responsabilidad de cada niño para el uso de las lentes.
Se recomienda lentes de contacto desechables, lentes que se reemplazan en intervalos regulares de tiempo: diarias, semanales o mensuales.
Las lentes diarias minimizan el riesgo de infección para los niños y adolescentes porque se desechan diariamente y no es necesario lavarlas ni conservarlas.
Las lentes mensuales necesitan líquidos para conservarlas y desinfectarlas.
Para mejorar la limpieza, es importante frotar y aclarar las lentes.
¿Pueden caerse las lentillas de mis ojos?
Es difícil que pase. Resulta importante llevar siempre el estuche para poder guardarlas y limpiarlas antes de volver a ponerlas.
¿Continuaré usando gafas?
Sí, es necesario descansar de las lentillas. El tiempo de uso te lo indicará el óptico.
¿Cómo debo cuidarlas?
Es muy importante lavarte siempre las manos antes de poner y quitarte las lentes y utilizar, si es necesario, las soluciones de limpieza adecuadamente.
¿Puedo dormir con las lentillas?
No, aunque si es necesario, existen algunas lentes con las que si puedes hacerlo.
¿Se pueden utilizar lentillas para nadar?
Sí, pero con unas gafas especiales de natación.