Con ocasión del Día del Enfermo, el pasado domingo 27 de abril, el Servicio Religioso del Hospital de Navarra y del Hospital Virgen del Camino celebró sendas Eucaristías en las que se administró el Sacramento de la Santa Unción a varios enfermos.
En el ámbito de esta Fiesta, nos parece oportuno dar a conocer la actividad Pastoral del Servicio Religioso del Hospital de Navarra y del Hospital Virgen del Camino —los de mayor envergadura dentro del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea— ofreciendo algunos datos extraídos de la recién presentada Memoria del 2007, que pongan de manifiesto la labor que la Iglesia de Navarra realiza en el sector sanitario.
Evidentemente, otra realidad de nuestro trabajo pastoral, más difícil de contabilizar, se refiere al acompañamiento y a la escucha durante las visitas a los enfermos y a los familiares, así como las confesiones, los responsos, y en su caso, nuestra presencia en los tanatorios y en los funerales, etc.
En todo caso, aspiramos a ofrecer una presencia amable y esperanzadora de la Iglesia, llevando a cabo con naturalidad y de modo personal el Evangelio de la Misericordia, convencidos de responder así a las necesidades y requerimientos tanto de los pacientes como de sus familiares.
Tanto el Servicio Religioso como los demás Servicios sanitarios somos conscientes de que todo paciente es una persona necesitada, sobre todo cuando la enfermedad llama a la puerta, esto es, cuando el enfermo, como en ninguna otra situación, experimenta la limitación y la fragilidad de la vida. Es precisamente entonces cuando esa persona reclama una atención integral, que además de procurar el deseable restablecimiento, le permita asumir sanamente la enfermedad, “viviéndola” con la mayor dignidad posible. Es obvio que en tales circunstancias, además de tratamiento médico, el enfermo necesita también asistencia de carácter espiritual y religioso.