La gripe es una enfermedad contagiosa, de pocos días de duración, que afecta a las vías respiratorias y da lugar a síntomas como la tos y congestión nasal, y una afectación del estado general con síntomas como fiebre, malestar general y dolores musculares. Aunque estos síntomas son comunes a otras enfermedades, es característico de la gripe su presentación en forma de epidemias estacionales en los meses fríos y su rápida extensión por todo el mundo. En la mayoría de los casos, la gripe evoluciona por sí sola a la curación, pero en algunos casos pueden aparecer complicaciones, especialmente en personas mayores y con enfermedades crónicas.
Se transmite de persona a persona mediante las gotitas y los aerosoles producidos por la tos y los estornudos de individuos contagiosos. También pueden transmitirse a través de la mano, al tocar objetos previamente contaminados con los virus y tocarse luego la boca y la nariz. Las personas sin síntomas pero infectadas pueden transmitir la gripe a otras personas. Se pueden transmitir los virus desde un día antes del inicio de los síntomas hasta una semana después. Tras padecer la enfermedad, en las personas sanas el virus puede permanecer en sus vías respiratorias altas hasta cinco días. Los niños pueden expulsar virus durante dos semanas, mientras que las personas con las defensas bajas, pueden hacerlo durante meses.
La vacuna no puede producir la enfermedad de la gripe porque esta elaborada con virus inactivados.
Los niveles de defensa máximas en sangre se alcanzan 4-6 semanas después de la vacunación, y posteriormente desaparecen gradualmente hasta un 50% en los seis meses posteriores.
Aproximadamente el 30% tendrán efectos secundarios locales poco importantes, consistentes en dolor, calor e induración en la zona de aplicación de la vacuna.
Los efectos secundarios generales, menos frecuentes y consistentes en fiebre mialgias y malestar general, se producen a las 6-12 horas de administrar la vacuna y suelen durar uno o dos días. Suelen ser mas frecuentes en niños.
A personas alérgicas a la proteína de huevo o a algunos de los antibióticos usados en su fabricación. También lo estará para las personas con enfermedad aguda infecciosa, procesos malignos evolutivos, enfermedades renales, etc.
La vacunación de las poblaciones con indicación de vacunarse se realiza en el centro de salud, tras previa petición de cita.
Se puede administrar al mismo tiempo que la vacuna triple vírica (varicela, sarampión, parotiditis), DTP (difteria, tétanos, tosferina), polio, haemophilus influenzae tipo B y neumococo. Siempre se ha de administrar en diferentes lugares del cuerpo o separados 5 centímetros.
A priori no se sabe. La vacunación se hace contra los tipos de virus que se piensa que van a producir la enfermedad.
La vacuna tiene una protección variable, pero no total. Las personas vacunadas pueden padecer la gripe pero siempre el riesgo de padecerla será menor en vacunados que en no vacunados.
La gripe suelen curarse en una o dos semanas sin necesidad de antibiótico, con paciencia y algunos cuidados.
Se aconseja:
No utilice las urgencias salvo complicaciones graves, como dificultad severa para respirar, mareos o disminución de conciencia. Ayude a evitar que se colapsen los servicios de urgencias. Deben estar reservados a los casos graves y urgentes.