El neumococo es una bacteria cuyo hábitat natural son las fosas nasales y la faringe humana, donde en condiciones normales no provoca enfermedad. Sin embargo, en determinadas circunstancias y con las defensas bajas, puede causar varios tipos de infecciones, neumonía, sinusitis, otitis media, meningitis, osteomielitis, artritis séptica, endocarditis, peritonitis, pericarditis, celulitis, y abscesos cerebrales.
Consiste en estimular las defensas de nuestro cuerpo frente a un germen mediante la exposición a una cantidad muy pequeña de estos gérmenes inactivados o debilitados, para asegurarnos de que no produzcan la enfermedad.
Las vacunas han demostrado ser una de las medidas mas eficaces y seguras para la prevención de enfermedades.
Nuestro organismo está preparado para protegernos frente a las infecciones. Cuando una persona se pone en contacto con un virus o bacteria, las defensas aprenden de esa experiencia, y la próxima vez que esta persona tenga una infección por el mismo virus o bacteria, las defensas lo reconocerán y estas prevendrán la infección en la mayoría de los casos, o bien atenuaran los síntomas.
Las vacunas activan este mecanismo sin necesidad de pasar la enfermedad.
La vacunación de las poblaciones con indicación de vacunarse se realiza en el centro de salud, tras previa petición de cita.
La indicación de vacuna antineumococica es para:
Aproximadamente en 60% de personas vacunadas puede producirse alguna reacción local leve, que puede consistir en dolor, enrojecimiento, induración o edema en la zona de aplicación de la vacuna. Suele ser leve y transitoria.
En un 2% de personas se observa fiebre moderada y transitoria que en 24 horas se resuelve por sí sola.
La vacuna esta contraindicada en personas alérgicas a alguno de sus componentes y deberá aplazarse en caso de fiebre, enfermedad aguda o crónica reactivada.