Asociación de Belenistas de Pamplona
Entrevista a José María Redín
Secretario de la Asociación de Belenistas de Pamplona
La redacción de zonahospitalaria visita los talleres
de la Asociación de Belenistas de Pamplona, entrevistando
a su secretario José María Redín. A través
de sus palabras observamos la ilusión y entusiasmo que sienten
los belenistas al realizar sus obras de arte.
¿Cómo se inicia uno en esta actividad?
Habitualmente es la familia la que te inicia el gusanillo del belenismo.
Todos hemos ayudado de pequeños en nuestras casas a poner
el belén familiar, con el tiempo uno se decide a "aprender"
las diferentes técnicas y acaba formando parte de una asociación.
¿Qué hay que hacer para apuntarse a los cursos?
Basta con completar la ficha que esta disponible durante la Navidad
en la exposición de nuestro local, Pza. Conde de Rodezno
s/n, bajos de la Parroquia de Cristo Rey, trasera).
¿Cuántos cursos y niveles hay?
Damos un curso de iniciación al belenismo de 15 sesiones
un día a la semana, donde se aprenden las técnicas
más básicas de tallado, corte, pintura, etc. En el
segundo semestre se aprenden conceptos como iluminación y
perspectiva. Hay un tercer nivel, en el que entre tres o cuatro
cursillistas hacen un gran belén en nuestro local de 9 metros
cuadrados. ¿Los hay para niños? Durante varios años
ha habido, pero en este momento no. Sin embargo, en el curso de
iniciación acuden algunos acompañados de sus padres.
¿Cuántas personas pertenecéis a la Asociación
de Belenistas de Pamplona?
En este momento somos casi 600 socios de los cuales, más
de un centenar colaboran habitualmente en las actividades de la
asociación: construcción de belenes, excursiones,
jornadas con belenistas de otras localidades, concursos, cursos,
etc.
¿Los belenes se realizan en equipo o son obras individuales?
En los últimos años son mayoría aquellas personas
que realizan el belén acompañados de otros socios.
Dos o tres personas es un buen número para llevar a cabo
cualquier proyecto. Los socios más antiguos estamos acostumbrados
a trabajar solos porque hace diez o quince años era necesario
que cada socio se responsabilizara de un belén.
¿Cómo os financiáis? ¿Recibís
algún tipo de ayuda?
Dos son las fuentes de ingreso fundamentales: las cuotas de los
socios (que cubren algo más de la quinta parte del presupuesto)
y los donativos que recibimos de entidades, tanto privadas como
públicas. Además, accedemos a las convocatorias del
Ayuntamiento de Pamplona para actividades de asociaciones, donde
obtenemos subvención para la realización de los cursillos
de helenismo.
¿Quétécnicas utilizáis?
Es difícil resumirlas en poco espacio. Realizamos desde
los belenes tradicionales de corcho y musgo hasta los dioramas más
complejos de polietileno (corcho blanco) o escayola. Todos los materiales
se cortan, se tallan, se pintan con pinturas acrílicas, al
agua o con tierras, etc. También realizamos pequeños
trucos en los belenes como ríos de agua, encendido automático
de las luces, aparición y desaparición del ángel,
estrellas luminosas, etc.
¿Qué hay que tener para ser un buen belenista?
Sobre todo afición, no sólo facilidad para los trabajos
manuales pues esto lo hace cualquier maquetista, sino también
deseos de mantener y transmitir una tradición cristiana que
nos llega con el mensaje del nacimiento del Niño Jesús.
¿Cuánto tiempo requiere realizar un belén?
Un belén nunca se termina. Todo artesano o artista que se
acerca a una obra suya siempre encuentra aquel detalle que no vio
durante la realización del Belén o que no le dio tiempo
a terminar. Habitualmente los socios dedican dos o tres días
a la semana en el periodo comprendido entre mayo y diciembre. Pero,
para el 9 de diciembre los belenes deben estar terminados.
¿Se está haciendo este año algo diferente
a otros?
Como todos los años habrá belenes de la asociación
en los bajos de la parroquia de Cristo Rey (nuestro local), el zaguán
del ayuntamiento, el Planetario, la Cámara de Comptos, la
iglesia de los Carmelitas, el ayuntamiento de Ansoain, etc. Por
primera vez, también habrá belenes en el Baluarte.
¿Qué crees que produce más satisfacción
dedicarle tu tiempo día a día o ver la obra terminada?
En realidad, nos gusta la construcción del belén.
Es un acto muy personal pues estamos reconstruyendo, a veces reinterpretando,
lo que sucedió en Palestina hace más de 2000 años.
Sin embargo, esa sensación de transmitir un mensaje hace
que nos guste que el público disfrute con nuestro trabajo,
que se sorprenda con los pequeños trucos que utilizamos para
transmitir, sin palabras, ese mensaje de salvación.
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