Antes y contra la enfermedad
cardiovascular... prevención
Dr. Miguel Ángel Imizcoz Zubigaray
Servicio de Cardiología
Hospital de Navarra
La enfermedad coronaria y en general toda la patología
cardiovascular es la principal causa de muerte en el mundo occidental.
Aunque la tasa de mortalidad (por ejemplo la relación entre
grupos de edad y mortalidad) se ha mantenido estable o incluso ha
disminuido ligeramente, la cantidad total de fallecimientos por
esta causa han aumentado debido fundamentalmente al envejecimiento
de la población. Datos del Ministerio de Sanidad en España
confirman que el número de fallecimientos por esta causa
ha crecido un 40 % entre los años 1981 al 2003.
¿Por qué se produce y qué implicaciones tiene
la enfermedad cardiovascular?
La enfermedad cardiovascular es consecuencia de la arteriosclerosis,
que consiste en la aparición de obstrucciones por acúmulo
de colesterol en las arterias, comprometiendo el flujo sanguíneo
en las mismas. La arteriosclerosis es mas fácil padecerla
si un sujeto acumula factores de riesgo. Los más frecuentes,
conocidos y modificables son el uso del tabaco, el aumento en las
cifras de colesterol sanguíneo, padecer hipertensión
arterial, diabetes, obesidad o realizar una vida sedentaria y sometida
a estrés. Otros factores menos frecuentes y más difíciles
de identificar y modificar son la carga genética de padecer
la enfermedad y algunas infecciones.
Objetivo de la prevención
La prevención se orienta a reducir o retrasar el desarrollo
de arteriosclerosis, manifestada en forma de enfermedad coronaria
(angina de pecho o infarto de miocardio), cerebro vascular (ataques
cerebrales) o vasculares periféricos (disminución
de riego en piernas).
¿Es realmente tan importante la prevención?
Se sabe que las lesiones arteriales comienzan a desarrollarse
desde la juventud y progresan lentamente hasta alcanzar
significación clínica, de forma que para cuando un
paciente presenta los síntomas de la enfermedad, con frecuencia
sus arterias se encuentran afectadas de manera importante. Por esta
razón, adoptar medidas preventivas cuanto antes o cuando
ya existen síntomas es uno de los pilares fundamentales para
retrasar o disminuir la enfermedad.
¿Cómo prevenir la enfermad cardiovascular?
La clave es realizar una vida que denominamos cardiosaludable,
con el fin de evitar el acúmulo de colesterol en el interior
de las arterias. El modelo de vida debe ser lo suficientemente atractivo
y tolerable de manera que se pueda seguir permanentemente. No es
eficaz hacerlo "a temporadas", y recordar que nunca es
tarde para iniciar los cambios. El modelo de vida debe basarse en:
- Actividad física.
Realizada de manera regular, al menos 1 hora durante 5 días
por semana, preferiblemente ejercicio aeróbico (caminar,
montar en bicicleta, nadar...). Es bueno recordar que vivir en
la ciudad puede ayudar a caminar en lugar de utilizar el automóvil.
Andar diariamente ayudará también a disminuir la
tensión emocional.
- Dieta.
Siguiendo el modelo "mediterráneo". Realizando
5 comidas diarias, de cantidad moderada, que incluyan básicamente
vegetales como fruta (al menos 2 piezas diarias), verdura y legumbres,
que predomine el pescado (preferentemente azul) sobre la carne,
y de éstas, mejor carnes blancas como pollo, conejo, pavo
o con menos grasa (caballo, ternera) que las de alto contenido
graso. Hay que evitar los embutidos, pudiendo ingerir un par de
días por semana jamón, tanto serrano como de York.
Es preferible los productos lácteos desnatados o semidesnatados
y se debe evitar la bollería y pastelería, especialmente
la industrial por su alto contenido en grasas saturadas. Modere
el consumo de huevos a tres por semana, pudiendo consumir las
claras sin restricción. Es aconsejable utilizar aceite
de oliva y si se tiene costumbre de beber alcohol no se debe superar
el equivalente de dos vasos de vino diarios (o equivalente en
cerveza o cava).
- Abandono de hábitos tóxicos.
Debe dejar de fumar al leer estas letras, buscando ayuda al personal
sanitario si no puede hacerlo uno solo. No consumir otras drogas,
la cocaína es especialmente dañina a nivel cardiovascular.
- Control del peso.
El objetivo es evitar la obesidad (índice de masa corporal
superior a 30 Kg. /m2) e incluso el sobrepeso (índice de
masa corporal entre 25 y 30 Kg. /m2). Un indicador sencillo de
medir la grasa abdominal es medir el perímetro de cintura,
que debe ser inferior a 102 cm. en el hombre y de 88 en la mujer.
En caso de sobrepeso intentaremos reducirlo un 5% en el plazo
de 6 meses (por ejemplo de 3 a 5 Kg.). Una situación especial
es la de los pacientes que cumplen criterios del cuadro que definimos
como "síndrome metabólico", los que presentan
tres o más de los siguientes datos: Aumento del perímetro
abdominal, aumento de triglicéridos, colesterol "bueno"
bajo, hipertensión arterial y glucosa elevada en sangre.
Este grupo de pacientes tienen más riesgo cardiovascular
y es fundamental la reducción de peso siguiendo dieta y
ejercicio físico. En ocasiones se debe utilizar fármacos
para potenciar el beneficio obtenido.
- Control de hipertensión arterial.
Con carácter general la tensión arterial debe encontrarse
por debajo de 14/9 y en los pacientes de alto riesgo o diabéticos
por debajo de 13/8. En los sujetos sanos es suficiente una toma
anual.
- Cuándo indicamos fármacos con poder preventivo
En los pacientes diabéticos o con colesterol elevado, disponemos
de parámetros para estimar el riesgo que tienen de padecer
un cuadro vascular en los años venideros. De esa manera,
decidimos cuándo y con qué tratarlos. No es aconsejable
utilizar remedios que no procedan del personal sanitario.
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