Medicina y salud: Pediatría
Los vómitos en los niños
Dra. Itziar Prat Cabodevilla
Médico de Familia. Centro de Salud de Burlada
Grupo de Urgencias de la Sociedad Navarra de
Medicina de Familia y Atención Primaria (SNaMFAP)
Dra. Uxue Navarro Adrián
Médico de Familia. Centro de Salud de Ermitagaña.
Grupo de Urgencias de la Sociedad Navarra de
Medicina de Familia y Atención Primaria (SNaMFAP)
Los vómitos son un motivo frecuente
de consulta. Se trata de la expulsión,
con fuerza, del contenido del estómago
por la boca (alimentos, jugo gástrico,
bilis). Suelen ir precedidos por
náuseas.
En los lactantes hay que diferenciarlos
de las regurgitaciones. Son pequeñas
bocanadas de leche que se echan
después de las tomas sin ningún esfuerzo
que no tienen apenas significación
clínica.
Los vómitos son muy frecuentes en los niños y
NO suelen ser una enfermedad en sí. En la mayoría
de los casos aparece como un síntoma
más en el transcurso de cualquier patología.
Las causas son diferentes según la edad.
En el recién nacido y el lactante:
- Puede tratarse del síntoma principal de un
proceso banal como: una mala técnica en preparar
el biberón (muy concentrado), sobrealimentación
(exceso de cantidad), posición inadecuada
a la hora de la toma. Situaciones
que no se acompañan de otros síntomas y en
las que los niños tienen buen aspecto.
- Otras causas de mas importancia: reflujo
gastroesofágico, intolerancia a las proteínas
de la leche de vaca, estenosis hipertrófica de píloro
(enfermedad que requiere una intervención
quirúrgica), infección en cualquier localización
(infección de orina, otitis, meningitis,
sepsis, gastroenteritis aguda...), etc.
En el niño mayor:
- Son más frecuentes las causas digestivas
(gastroenteritis aguda, apendicitis aguda, ulcera
gastroduodenal, etc.).
Cuando hay una infección-irritación del aparato
digestivo, el organismo se defiende expulsando
lo que le molesta o le hace daño en
forma de vómitos y/o diarrea.
- Los vómitos también son un síntoma frecuentemente
asociado a enfermedades infecciosas
típicas en la infancia tales como catarros,
otitis, anginas, infecciones urinarias. Otras
menos frecuentes pero de más gravedad como
son: las meningitis, neumonías, etc.
- Otras causas pueden ser: la migraña, los vómitos
psicógenos (como reacción a una circunstancia
adversa o para conseguir algún
propósito), los vómitos cíclicos (de origen incierto
se presentan en ataques de 24 horas de
duración acompañados de cetósis e hipoglucemia).
¿Qué podemos hacer en casa?
Observar las características del vómito: número
de veces, cantidad y contenido, intensidad
del vómito, cuándo aparecen, relación o
no con la ingesta, color y aspecto, etc.
Hay que evitar la deshidratación ya que con
vómitos y/o diarrea se pierden abundantes
cantidades de agua y minerales. Para ello debemos
comenzar a dar líquidos tras esperar
15-30 minutos después del vomito:
En niños con lactancia materna se debe continuar
con sus tomas habituales sin forzar. Si el
niño está con fórmula adaptada no es necesario
cambiarla ni diluirla salvo indicación médica.
En niños más mayores iniciar tolerancia con
líquidos azucarados (zumos, agua) en cantidades
pequeñas, aproximadamente una cucharada
cada cinco minutos; si es bien tolerado
aumentar la frecuencia y cantidad progresivamente.
Si no hay diarrea se aconsejan líquidos fríos,
porque se toleran mejor.
Si se acompaña de diarrea es preferible utilizar
soluciones de rehidratación de venta en farmacias.
NO es recomendable utilizar soluciones caseras
(limonadas alcalinas) ni refrescos comerciales
en niños.
Transcurridas 4-6 horas sin vomitar y si el niño
tolera correctamente los líquidos, se puede
empezar a darle alimentos sólidos.
Ofrecerle comida suave, en pequeñas cantidades
y sin forzarle. Se puede comenzar con alimentos de fácil digestión: arroz, pechuga
de pollo, pescado a la plancha, tortilla francesa,
zanahoria y patata cocida, manzana, plátano,
etc. Evitando aquellos alimentos muy
azucarados y grasos (bollería, galletas, chocolate,
chucherías…)
Conviene reintroducir la alimentación normal
para la edad del niño lo antes posible.
Medidas higiénicas
Dado que las manos son el principal vehículo
de transmisión de las infecciones, es muy importante
el lavado de las mismas para evitar el
contagio.
Tratamiento con fármacos
Normalmente NO hay que administrar ningún
fármaco para cortar los vómitos.
Si tiene fiebre utilizar antitérmicos habituales
según la dosis pautada por el pediatra.
¿Cuándo acudir al pediatra o al servicio
de urgencias?
- Si el niño tiene menos de 3 ó 4 meses.
- Si el niño vomita mucho y no tolera sólidos
ni líquidos.
- Si los vómitos son verdosos, contienen sangre
o parecen posos de café.
- Si presenta fiebre mayor de 38,5º C o fiebre
persistente.
- Si presenta algunos de los siguientes síntomas
de deshidratación: está decaído o confuso,
tiene mucha sed, labios muy secos, los ojos
hundidos, llora sin lágrimas u orina poco.
- Si cursa con otros síntomas como: manchas
en el cuerpo que antes no tenia, mucho dolor
abdominal o de cabeza, dolor al orinar,
empeoramiento del estado general, niño muy
irritado o adormilado…
- Si el niño presenta alguna enfermedad crónica:
diabetes, cardiopatía, inmunodeficiencias…