Aprendiendo sobre nuestros pies
Dra. Mónica Sarasa
Presidenta del Colegio de Podólogos de Navarra
Los pies son la base de nuestro cuerpo y son los
encargados de soportar todo nuestro peso. Nos permiten caminar,
correr, saltar, etc. Estos pies se ven afectados por factores internos
de las personas como pueden ser enfermedades y patologías
así como factores externos como la higiene y el calzado entre
otros.
Un pie cavo, plano, valgo, varo, el segundo dedo más largo
o el quinto dedo más corto, e infinidad de características
de los pies hacen que los problemas varíen de unos a otros.
Una visita periódica al podólogo nos permite detectar
y tratar enfermedades como diabetes, alteraciones circulatorias,
pasando por problemas dermatológicos hasta llegar a tumoraciones
malignas. No debemos pasar por alto cualquier cambio o alteración
que veamos o sintamos en nuestro pies.
Higiene y cuidados del pie
El lavado de los pies debe ser diario y con jabón neutro
a ser posible. En el secado de los pies tendremos especial cuidado
en los dedos y en los espacios interdigitales. Se debe hacer sin
frotar y resulta muy cómodo el uso del secador.
Después del lavado y del secado es necesario una buena
hidratación, al igual que lo hacemos con todo el
cuerpo.
El corte de las uñas ha de ser recto y
no excesivamente corto para evitar que se nos encarnen por la invasión
de la uña de los bordes laterales del dedo. Las uñas
de los pies aguantan presiones y nos sirven para hacer palanca durante
la marcha.
El calzado
El calzado ideal deberá ser ligero,
preferentemente fabricado con productos naturales y con suelas naturales
que permitan una mayor transpiración del pie. De las tres
partes que consta el zapato, el tacón no debe ser
excesivamente alto. Cuanto más alto sea más elevamos
todo el cuerpo creando inestabilidad en los tobillos caderas y sobre
todo la parte anterior del pie. Al producirse la sobrecarga en la
parte anterior del pie podrán aparecer durezas o hiperqueratosis
que es un engrosamiento de la última capa de la piel, la
capa cornea. También se pueden producir callos (helomas).
En lo que se refiere al contrafuerte este debe
recoger bien el talón y ser como su palabra indica fuerte,
no blando.
La puntera del zapato debe ser amplia tanto en
anchura como en altura para permitir que los dedos tengan movilidad
correcta al caminar.
Acudir a un podólogo le ayudará a conocer mejor sus
pies y en caso de problemas buscará la solución idónea
a su caso.
Los pies son para toda la vida. Debemos cuidarlos y mimarlos
ya que son irremplazables. Una buena educación sobre
su cuidado y un buen calzado nos pueden ayudar a tenerlos en inmejorables
condiciones cuando más lo necesitemos.
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