En algún momento de nuestras vidas todas las personas padecemos estreñimiento. Se calcula que un 15% de la población sufre estreñimiento crónico, siendo más frecuente entre el sexo femenino (suele agravarse durante el embarazo) y en personas mayores. Existen diferentes causas patológicas que llevan a esta situación como tumores intestinales, enfermedades metabólicas, la toma de ciertos medicamentos (ej.: sales de hierro, analgésicos…), aunque la causa más común es el déficit de fibra en la dieta. Éste está asociado a un riesgo aumentado de padecer enfermedades como cáncer intestinal, enfermedad diverticular o diversas alteraciones anales.
Se habla de estreñimiento cuando existe dificultad en la defecación al menos en el 25% de las ocasiones y/o se produce con una frecuencia inferior a 3 deposiciones/semana.
La dieta es un pilar fundamental tanto en la prevención como en el tratamiento. El objetivo es estimular la motilidad intestinal a través de los alimentos que se ingieren. Pero… ¿Cómo lo hacemos?:
Aumentar el consumo de fibra (25- 30g. /día) de la dieta de manera gradual y repartida a lo largo de las diferentes tomas del día para evitar la formación de gases y las molestias intestinales. Para ello se debe incluir en la dieta diaria:
El consejo dietético dirigido a las personas mayores debe ser un componente básico dentro de las actividades de promoción de la salud con el fin de aumentar sus conocimientos y modificar sus actitudes en los aspectos relacionados con la alimentación.
Cualquier intervención dietética debe de ser evaluada periódicamente para comprobar la eficacia de la misma.
Como ya hemos visto la dieta juega un papel importante en el estreñimiento pero, si estos cambios dietéticos van acompañados de medidas higiénicas y de actividad física, la eficacia es mayor.
Como medidas higiénicas se recomienda crear un hábito horario para la defecación, yendo al baño todos los días a la misma hora, aunque no se sienta necesidad. Cada paciente tiene que buscar un momento tranquilo del día para ello. Además, es importante que el paciente no posponga el momento de ir al baño cuando tenga ganas.
La práctica diaria (20-30 minutos) de ejercicio físico, adaptado siempre a cada persona (tener en cuenta la edad y las posibilidades de cada paciente), favorece el peristaltismo intestinal y por tanto la evacuación, fortaleciendo además la musculatura abdominal.
En la mayoría de los casos seguir estas medidas presentadas es suficiente para aliviar el estreñimiento. En la medida de lo posible, se recomienda evitar el uso de laxantes ya que pueden crear hábito, procurando que su uso sea una medida coadyuvante y temporal.