
La Navidad ya está aquí de nuevo. Se acaba un año y recibimos con ilusión al Año Nuevo. Nos reunimos en familia y celebramos acontecimientos gratificantes. Y lo hacemos habitualmente alrededor de la mesa, a través de comidas, cenas, aperitivos, brindis, sobremesas, tertulias, etc. Todo relacionado con la comida.
No es el momento más oportuno para andar haciendo cálculos de calorías, pero tampoco consiste en abandonarse a todos los abusos y excesos que estos días propician.
Con un cierto control sobre los alimentos, raciones y complementando las tomas, se pueden hacer unos menús estupendos y que no desajusten demasiado nuestra línea.
La primera recomendación es disfrutar de la compañía, bien sea familia, amigos, compañeros de trabajo, estudios, ocio, etc. Tomarse también estos días con tranquilidad y evitar los excesos tanto en la comida como en la bebida. Esto parece fácil de decir, escribir en este caso, y difícil de llevar a la práctica, pero vamos a ver cómo con unos consejos y ejemplos prácticos es mucho más llevadero.
La variedad, oferta y calidad de estos alimentos es tan amplia que nos permite elaborar unos menús muy especiales y adecuados a estas fechas.
Reyno Gourmet engloba diferentes grupos de alimentos.
Todo ello apoyado en la gastronomía Navarra tradicional, auténtica y muy cuidada, tanto en los ingredientes como en la elaboración y presentación final, que hace que estos productos cumplan con creces con las expectativas que de ellos esperamos.
Uno de los millones de ejemplos de menús que se pueden elaborar a partir de los alimentos pertenecientes a todas las certificaciones de la marca Reyno Gourmet es este:
Se trata de un par de menús, uno más adecuado para comida y otro para cena, en los que se dan cita exponentes de la gama de productos artesanos o con certificaciones, indicaciones, denominaciones o normas técnicas específicas.
Asimismo, se ha cuidado el tema dietético y nutricional, introduciendo alimentos de origen vegetal y animal en proporciones adecuadas y combinando diferentes grupos entre sí para no repetir y tampoco dejar ninguno fuera.
Así, en los entrantes hay dos platos con base vegetal: espárragos, endibias, pimientos y escarola, que se complementan con otros ingredientes. Se reparten también los entrantes de carne y pescado para no reunir en la misma comida demasiados de uno u otro tipo. El primer día aparecen gambas y ternera y el segundo encontramos txistorra y queso.
A pesar de haber sugerido la presencia de cuatro entrantes, con el fin de aportar variedad y diversidad, la cantidad servida será reducida, para no incrementar demasiado el contenido total de la comida.
Respecto al primer plato, está basado en ambos casos en la magnífica huerta Navarra: cardo en una ocasión y alcachofas en la otra. No por ser platos vegetales, resultan menos festivos, ya que son dos verduras de temporada que se encuentran en pleno auge de sus cualidades.
Como plato principal se ha optado en el menú nocturno por un pescado, blanco en este caso, aunque también podría haberse colocado un pescado azul o una carne no muy grasa, como por ejemplo un corte magro de ternera, pollo o pavo, muy navideño también. Como guarnición de la lubina, un toque vegetal que añade color y sabor en el conjunto final, haciendo una composición ideal que satisface hasta el paladar más exigente.
En el menú de mediodía se elige cordero de Navarra, un alimento tradicional, sabroso y con muchos adeptos, muy acorde, además, a los días de tanta celebración, para acompañarlo con un lecho vegetal a base de patata y tomate que aportan jugosidad, frescura y colorido al plato.
Respecto a los postres se han escogido dos ejemplos diferentes de combinaciones entre un postre dulce o un lácteo y fruta. Con el fin de complementar los alimentos y reducir cierto contenido graso y dulce de estos ingredientes, se incorpora en los postres una parte de fruta que los aligere (macedonia y piña).
Respecto al aceite para cocinar y aliñar la primera elección será usar aceite de oliva, si puede ser virgen extra, mejor. Ante la amplia oferta de pan artesano, se han escogido dos, pero podrían haber sido muchos más.
Para beber, una copa de vino navarro y para el brindis final, escogemos cava de la misma procedencia.
Ya en la sobremesa, adornamos la mesa con una bandeja repleta de dulces navideños, dando opción al comensal de poder picar pequeños fragmentos de los mismos.
Y, como colofón y acompañamiento del café, té y otro tipo de infusión, una variedad de repostería artesana y un bombón.
También los alimentos de producción ecológica e integrada están presentes en el menú a través de la elección de los ingredientes básicos de los platos.
Estos menús navideños elaborados a partir de productos de la marca Reyno Gourmet, y siguiendo las directrices básicas de la dieta saludable y equilibrada, ofrecen garantía, calidad y autenticidad en la elaboración y en el sabor tradicional del plato que componen. De esta forma nadie puede resistirse a un menú para chuparse los dedos con total confianza.