Alergia y primavera
Dra. Ana Isabel Tabar.
Jefa de la sección de Alergia. Hospital Virgen del Camino
Aproximadamente el 25 % de la población sufre, en algún
momento de su vida alguna enfermedad alérgica. Las enfermedades
alérgicas pueden manifestarse a cualquier edad y la herencia es
un factor importante, aunque no el único. Si uno de los padres tiene
una enfermedad alérgica, se calcula que el riesgo del hijo de manifestar
alergia es del 48 % y si ambos padres la tienen, el riesgo del niño
aumenta hasta un 70 %.
Los síntomas de estas enfermedades son el resultado de acontecimientos
que ocurren en el sistema inmune, es decir, el mecanismo de defensa
del organismo contra sustancias en principio dañinas. El sistema
inmunológico de una persona con enfermedad alérgica identifica como
dañinas a estas sustancias, llamadas alérgenos, inofensivas para
la mayoría. Cuando alguien está predispuesto a una enfermedad alérgica
y entra en contacto con el alérgeno al que es sensible, se produce
una cadena de procesos, de la que el principal culpable es un anticuerpo
llamado Inmunoglobulina E o IgE, que defiende al organismo buscando
eliminar los alérgenos de los tejidos y de la sangre.
Congestión nasal, estornudos...
Rinitis alérgica: La fiebre del heno o Rinoconjuntivitis
primaveral o Polinosis estaría dentro de este grupo,
caracterizada por estornudos, comezón o picazón, goteo y congestión
nasal y lagrimeo en los ojos.
Asma Bronquial: Enfermedad crónica pulmonar caracterizada
por tos, tirantez en el pecho, falta de respiración y/o respiración
sibilante o silbosa. Estos síntomas además de ser causados por los
alergenos (incluidos los pólenes), también pueden
ser provocados por otros estímulos como las infecciones, el aire
frío, el ejercicio o el humo del tabaco.
Dermatitis atópica, Urticaria, Alergia alimentaria, Anafilaxia
y Dermatitis de contacto: Serían algunas de las otras enfermedades
alérgicas que padecen los pacientes.
Alergia primaveral -Los cuadros de alergia respiratoria:
Rinitis alérgica y Asma, tienen una marcada incidencia en primavera.
Dos de los grupos de alérgenos más frecuentemente implicados en
estos cuadros clínicos y que se manifiestan en esta estación los
pólenes y ácaros domésticos.
Polinosis: Rinitis y Asma Polínica -Los pólenes
son las diminutas células masculinas de las plantas que están floreciendo.
Los pólenes de las plantas cuyas flores son de colores brillantes,
como las rosas, generalmente no provocan alergia. Sin embargo, muchos
árboles, pastos y hierbas que alcanzan poca altura, producen pólenes
muy pequeños, secos y ligeros, para que se diseminen bien con las
corrientes de aire. Son estos los que provocan los síntomas de alergia.
La rinitis y el asma alérgico primaveral, de principios de primavera,
con frecuencia son provocados por pólenes de árboles. Mayo y junio
es la estación característica de alergia al polen de gramíneas,
mientras que la alergia a pólenes de herbáceas, como la Salsola,
se prolonga hasta el otoño.
Cada planta tiene un período de polinización, que no varía mucho
de un año al siguiente. No obstante, las condiciones climatológicas
pueden afectar al volumen de polen que el aire transporta, en un
momento determinado.
El clima puede influir en los síntomas de alergia en primavera.
Con frecuencia son mínimos en días lluviosos, nublados y sin viento,
porque el polen no se desplaza en estas condiciones.
El clima caluroso, seco y con viento, anuncia una mayor distribución
del polen y con ello un incremento de la sintomatología.
Para reducir los síntomas, una vez que se producen, algunos consejos
o medidas de prevención ambiental son útiles, como el utilizar gafas
de sol, no pasear por el campo los días ventosos, protegerse para
cortar el césped, etc. No obstante, la evitación de polen en primavera
es prácticamente imposible.
Una vez realizado el diagnóstico, tras una historia
clínica detallada y las pruebas complementarias de alergia (pruebas
cutáneas o Prick con diferentes alérgenos y/o pruebas de laboratorio),
además de las medidas de prevención ambiental, pueden utilizarse
fármacos que reducen los síntomas: antihistamínicos,
que controlan el picor y los estornudos, antiinflamatorios
o corticoesteroides tópicos inhalados, que reducen la obstrucción
e inflamación nasal; colirios, que alivian el prurito
y el enrojecimiento ocular, broncodilatadores,
que alivian la tos y los ruidos torácicos; y antileucotrienos, que
disminuyen la sintomatología bronquial.
Simultáneamente al tratamiento farmacológico o de alivio de síntomas,
existe la inmunoterapia o tratamiento con vacunas.
Si el alérgeno es identificado, en muchos casos de alergia respiratoria,
la inmunoterapia o vacuna es efectiva. Consiste en la administración,
de forma progresiva, ya sea vía subcutánea o sublingual, del alérgeno
que produce síntomas, hasta inducir una tolerancia en el organismo.
Su efectividad en muchos de los casos de alergia respiratoria está
demostrada y en el momento actual es indiscutible.
Novedades en Alergia
NOVEDADES EN TRATAMIENTO
Inmunoterapia: Pauta corta, gotas sublinguales y liofilizados
orales (comprimidos)
En los últimos años, se ha avanzado mucho en el tratamiento de
las enfermedades alérgicas respiratorias. El tiempo destinado a
alcanzar la dosis eficaz en inmunoterapia subcutánea
ha sido reducido a más de la mitad con las últimas pautas, pautas
tan seguras y eficaces o más incluso que las clásicas, en las que
se tardaba entre 13 y 17 semanas en alcanzar la dosis eficaz. Hoy
en 4 semanas alcanzamos la dosis eficaz.
La modalidad terapéutica en gotas sublinguales, de administración
domiciliaria, también ha supuesto un avance. Su tolerancia
es excelente, lo que ha permitido iniciar ensayos para
tratar con esta modalidad alergia a alimentos.
Se están ensayando preparados liofilizados orales,
que estarán disponibles la próxima primavera.
Fármacos: Nuevos antiinflamatorios, diferentes
de los corticoides, tal como los antileucotrienos y el Omalizumab
o Anti-IgE, están ya en el mercado.
DIAGNÓSTICO
Los avances en el conocimiento de biología molecular e ingeniería
genética, están permitiendo mejorar sobremanera el diagnóstico en
alergia con la utilización de anticuerpos recombinantes. Su utilización
en diagnósticos es ya un hecho. La RED Vegetalia, Red de Investigación
de la que nuestro grupo forma parte y concebida para el estudio
de enfermedades alérgicas producidas por alérgenos vegetales (frutas
y verduras) y pólenes, está trabajando en ese sentido.
Simultáneamente se está ensayando su aplicación en tratamiento.
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