Frenar el estrés en el trabajo baja
la tensión arterial
Gregorio Tiberio López
Jefe de la Sección de Medicina Interna del Hospital Virgen
del Camino
Profesor de la Universidad Pública de Navarra
Para tratar este tema sería conveniente plantearnos y responder
a una serie de cuestiones relacionadas con la hipertensión arterial
y el estrés, tales como: ¿Qué es el estrés? ¿El estrés aumenta las
cifras Hipertensión Arterial (HTA)? ¿Por qué el estrés puede modificar
la presión arterial? ¿El estrés crónico puede ser causa de Hipertensión
Arterial y cómo modularla?
¿Qué es el estrés?
El diccionario terminológico de ciencias médicas define el vocablo
stress como "voz inglesa", esfuerzo, violencia,
tensión con la que se designa el estado de "tensión excesiva como
resultante de una acción brusca o continuada nociva para el organismo".
Aparentemente, el estrés es perjudicial, tanto si se trata de estrés
físico producido, por ejemplo, por la práctica de ejercicio
físico intenso, como si se trata de estrés psíquico asociado a cualquier
examen o prueba intelectual.
¿El estrés aumenta las cifras de Tensión Arterial?
Es evidente que el estrés agudo que acompaña la
práctica de ejercicios produce un aumento de la tensión. En efecto,
durante el desarrollo de una carrera ligera, al practicar la marcha
o la natación, se produce un aumento lineal de la tensión
arterial sistólica (PAS) y en menor grado, de la
diastólica (PAD), del volumen minuto y de la frecuencia
cardiaca.Tras interrumpir la actividad física, la PAS desciende
y se mantiene un cierto tiempo en valores inferiores a los del nivel
de preejercicio.
Todo esto también se ha comprobado tras someter a individuos o
animales de experimentación a un estrés psíquico agudo.
Se conoce muy bien que en las tomas sucesivas de Tensión Arterial,
la determinación inicial tiende a mostrar cifras más altas que las
siguientes. También influye el ambiente que rodea a la toma de la
Tensión Arterial, ya que supone un nuevo factor de estrés y se ha
comprobado que las lecturas de Tensión Arterial realizadas por el
propio paciente en el domicilio o por el sanitario en el propio
domicilio son más bajas que las obtenidas en la consulta o en el
hospital. Además, la presencia del médico durante la toma de la
Tensión Arterial suele provocar un aumento de sus valores respecto
a los obtenidos por la enfermera. Gracias a la monitorización ambulatoria
de presión arterial se ha podido comprobar que tanto la Tensión
Arterial sistólica como la Tensión Arterial diastólica aumentan
respecto a la situación de reposo, fundamentalmente en los momentos
de mayor estrés, como pueden ser las reuniones de trabajo, discusiones
entre compañeros, disgustos...
¿Por qué el estrés puede modificar la Tensión Arterial?
Las causas o mecanismos responsables del aumento de la Tensión
Arterial por el estrés parecen ser los mismos tanto en el estrés
agudo como en el psíquico. En el aparato cardiovascular el estrés
determina un incremento importante del gasto cardíaco, es decir,
de los litros de sangre que expulsa el corazón. Pero este gasto
cardíaco aumenta porque aumenta el número de latidos cardíacos,
es decir, la frecuencia cardíaca.
El aumento observado de la frecuencia cardíaca se acompaña de un
incremento significativo y en paralelo de diferentes hormonas tipo
adrenalina y noradrenalina- y también provoca activación de un sistema
interno intrínseco, como el sistema de renina-angiotensian y aldosterona,
así como otras hormonas: ACTH, cortisol y vasopresina. Es decir,
que hay un aumento importante de hormonas que tienen la característica
de incrementar la Tensión Arterial. Estas respuestas hormonales
pueden contribuir al aumento de las cifras de la Tensión Arterial
inducido por el estrés.
Finalmente, también el sistema nervioso central y el periférico
están implicados en la cascada de acontecimientos que determinan
el aumento de la Presión Arterial ante una situación de estrés.
¿El estrés crónico como causa de Hipertensión Arterial?
Ya se ha comentado que el estrés agudo produce sin lugar a dudas
elevación reversible de las cifras de Tensión Arterial. Pero, desde
el punto de vista práctico, es mucho más trascendente poder establecer
de manera inequívoca si una situación de estrés sostenido durante
un prolongado periodo de tiempo puede ser causa de Hipertensión
Arterial. Esta disyuntiva es mucho más controvertida que los efectos
agudos del estrés y más difícil de evaluar.
Hay estudios epidemiológicos que apoyan la hipótesis del estrés
crónico como el desencadenante o agravante de la Hipertensión Arterial.
Entre ellos cabe destacar el estudio que se realizó entre un grupo
de religiosas de clausura durante 20 años, en el que se observó
que la Presión Arterial se mantenía invariable. Esta observación
se contrastó con los datos de un grupo de mujeres de la misma zona
y de iguales características en edad. que habitaban fuera del convento
y que, a lo largo de los años, sufrieron un aumento progresivo de
la Tensión Arterial.
Por otra parte, se sabe que la incidencia anual de hipertensos
entre los controladores de tráfico aéreo que trabajan sometidos
a un alto nivel de estrés psicológico, es de 5-6 veces mayor que
la de los pilotos no profesionales con características físicas iniciales
comparables.
En modelos experimentales se ha demostrado que los animales sometidos
a estrés continuo aumentan su ingesta de sal, lo que podría suponer
un mecanismo de aumento de Presión ligado al desarrollo de la Hipertensión
Arterial inducida por estrés crónico. No obstante, no queda suficientemente
claro en la literatura revisada si, por sí solo, el estrés crónico
incrementa la Tensión Arterial y parece que es necesaria cierta
predisposición genética. Por todo ello es aconsejable,
siguiendo las recomendaciones de un estudio publicado en una revista
de prestigio internacional, emplear diferentes técnicas de relajación,
ya que siempre tienen un efecto positivo sobre el control de la
Presión Arterial.
Por todo ello podemos concluir asegurando que:
- El estrés agudo y crónico es perjudicial para la salud en general
y para la tensión arterial en particular.
- Se sabe con seguridad que el estrés agudo incide, por medio
de diferentes mecanismos, en incrementar las cifras de Tensión
Arterial.
- Se piensa que el estrés crónico puede influir de manera directa
en mantener cifras de Tensión Arterial elevada, pero queda la
duda de si se produciría en todas las personas, o sólo en aquellas
que tuvieran cierta predisposición genética.
- Sería recomendable evitar el estrés tanto agudo como crónico,
es decir, frenar dicho estímulo en el trabajo y en nuestra
vida diaria, con el fin de evitar cifras de Tensión Arterial elevadas.
Y como último mensaje: " Relájese, relájese, relájese."
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