Medicina y salud:NutriciónRevista nº 5 / mayo - junio 2007 | Sumario zh5 | Artículos de medicina y salud |
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Índice de Masa Corporal, una medida de saludMª Estrella Petrina.
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| TABLA 1 | |
| Edad (años) | Indice de Quetelet ( Kg./m2) |
| 19-24 | 19-24 |
| 25-34 | 20-25 |
| 35-44 | 21-26 |
| 45-54 | 22-27 |
La obesidad es una enfermedad crónica que se caracteriza por el exceso de grasa de un organismo y como consecuencia el exceso de peso. Así, si en un varón más del 20-25 % de su peso es grasa lo definiremos como obeso y en la mujer cuando este porcentaje supera el 30-33%. Dado que estas medidas son difíciles de calcular en la práctica clínica, porque exigen el empleo de tecnologías dedicadas más a la investigación, se emplean los valores de I.M.C. para clasificar la obesidad cuantitativamente. El último consenso de la Sociedad Española para el Estudio De la Obesidad (SEEDO, 2007) establece la siguiente clasificación (TABLA 1).
| TABLA 2 | |
| Categoría | Valores límite IMC (Kg./m2) |
| Peso insuficiente | < 18.5 |
| Peso normal | 18,5 - 24.9 |
| Sobrepeso grado I | 25 - 26.9 |
| Sobrepeso grado II | 27 - 29.9 |
| Obesidad tipo I | 30 - 34.9 |
| Obesidad tipo II | 35 - 39.9 |
| Obesidad tipo III ( mórbida ) | 40 - 49.9 |
| Obesidad tipo IV ( extrema ) | >= 50 |
La obesidad, especialmente la visceral, confiere un incremento del riesgo de morbi-mortalidad, no sólo de origen cardiovascular, sino también de otras causas como es el caso del cáncer o la diabetes y sus complicaciones. El cálculo del riesgo de un paciente dependerá especialmente del exceso de peso, la distribución de la grasa corporal, la presencia de factores de riesgo cardiovascular y otras co-morbilidades como factores genéticos, tabaquismo Para medir la distribución de la grasa corporal y como medida complementaria y necesaria a la evaluación de la obesidad debemos medir el Índice Cintura-cadera. Con una cinta métrica se mide el perímetro de cintura en el punto medio entre la ultima costilla y la cresta ilíaca (inicio de la cadera), que pudiera corresponder con el ombligo, y el perímetro de cadera a nivel de los trocánteres mayores (punto más saliente de las caderas). Un Índice de Cintura-cadera > 1 en el varón y a 0,85 en la mujer es indicativo de una distribución central o visceral de la grasa y por tanto de mayor riesgo de morbimortalidad. El Índice Cintura-cadera nos informará mejor de la evolución de la pérdida/ganancia de peso de un individuo. Hoy en día se mide con más frecuencia y de forma exclusiva el perímetro de cintura, por correlacionarse bien con la cantidad de grasa abdominal. Se establece como cintura de riesgo los siguientes valores (NCEP: APT. III 2005; SEEDO 2007):
Varones > 102 cm. | Mujeres > 88 cm.
La obesidad conlleva también un riesgo incrementado de mortalidad.
El incremento de mortalidad se produce desde grados moderados de
sobrepeso. Los estudios epidemiológicos poblacionales demuestran
que personas con un I.M.C. superior o igual a 30 Kg./m2 presentan
un incremento de aproximadamente entre 50% y 100 % tanto de la mortalidad
total como de la debida a enfermedades cardiovasculares respecto
a la población con un I.M.C. de 20 a 25 Kg./m2. Por el contrario,
conforme avanza la edad un cierto grado de sobrepeso no es perjudicial,
de forma que tras lo 65 años la mortalidad parece no incrementarse
si no se supera un I.M.C. de 28-29.
La morbilidad asociada al sobrepeso y la obesidad se ha comprobado
en muchas alteraciones de la salud, entre las que cabe destacar
la diabetes tipo 2, dislipemia, hipertensión, hiperuricemia
y gota, la enfermedad coronaria y cardiovascular, colelitiasas,
hígado graso, la osteoartrosis, insuficiencia cardiaca, el
síndrome de apneas del sueño, algunos tipos de cáncer
(de mama, endometrio, colon, próstata, hígado y vías
biliares), alteraciones cutáneas, alteraciones menstruales,
esterilidad y alteraciones psicológicas.
El médico debe realizar un esfuerzo para determinar las enfermedades asociadas al exceso ponderal y especialmente a las que son susceptibles de mejoría tras la pérdida de peso. Los objetivos de tratamiento van dirigidos a mejorar o eliminar las complicaciones asociadas a la obesidad y a disminuir el impacto de futuras complicaciones médicas relacionadas con el exceso de peso. Bajo estas premisas, los objetivos de adelgazamiento no deben centrarse en alcanzar el peso ideal, sino en conseguir pequeñas pérdidas de peso (entre un 5% y un 10 % del inicial), pero mantenidas a largo plazo.