Síndrome de la clase turista
Dr. Javier del Cazo
Jefe del Servicio de Medicina Interna. Hospital de Estella
El síndrome de la clase turista es una trombosis
de las venas de las extremidades inferiores que se produce en los
viajes aéreos de más de seis horas de duración.
En un principio el problema se relacionó con el reducido
espacio entre los asientos de la clase turista y los ocupantes eran
comúnmente los que sufrían los problemas circulatorios.
Después, se ha demostrado que ese no es el problema en su
totalidad, sino que consiste en la inmovilidad de las piernas
durante un espacio de tiempo prolongado e independientemente de
la clase en la que se viaje.
Este síndrome podría darse en otras circunstancias
similares, como puede ser el viaje en automóvil de un mínimo
de tres horas de duración.
Según un estudio reciente, aparecido en una prestigiosa
revista científica británica, una de cada diez personas
corre el riesgo de sufrir este síndrome durante el vuelo.
Los factores desencadenantes, fundamentalmente,
son: inmovilidad en un espacio generalmente reducido,
deshidratación si el pasajero no bebe agua
y abuso del alcohol y tabaco (cuando se permite).
Todos estos factores producen una tendencia muy acusada a la formación
de coágulos en las piernas, sobre todo en piernas con varices,
hinchadas o bien porque el paciente tenga una tendencia genética
a la hipercoagulabilidad.
Algunas veces las trombosis venosas producen dolor e hinchazón,
pero en otros casos no producen síntomas. Aunque el peligro
sigue existiendo, ya que el coágulo formado en las venas
de las piernas puede desprenderse y llegar al pulmón, dando
lugar a una embolia pulmonar que puede ser mortal.
Al parecer, el peligro de sufrir una trombosis no termina cuando
el viajero llega a su destino, sino que se prolonga durante un mes.
Consejos prácticos
- Elegir en viajes de larga duración asientos
situados en el pasillo, ya que permiten mayor libertad
de movimientos.
- No colocar el equipaje debajo del asiento delantero
porque disminuirá el espacio y la capacidad de movimiento
de las piernas.
- Utilizar medias de compresión si el
viajero está dentro del grupo de riesgo de generar trombosis.
- Evitar ropas ajustadas que impidan la circulación
sanguínea.
- Beber abundantes líquidos para evitar
la deshidratación y que la sangre se vuelva más
espesa, con el consiguiente riesgo de trombosis.
- Evitar tomas de alcohol antes y después
del vuelo, así como de bebidas que contengan cafeína,
ya que pueden provocar deshidratación.
- Evitar el tabaco.
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