Los días previos al parto
Carlos Larrañaga Azcárate
F.E.A. Obstetricia y Ginecología. Hospital Virgen del Camino
Un embarazo normal dura cuarenta semanas desde el primer
día de la última regla. Así se calcula la fecha
probable de parto. El embarazo y parto, como hechos biológicos
que son, presentan una variabilidad que es normal. Sería
por tanto más correcto hablar de periodo probable de parto.
Este tiempo abarca desde dos semanas antes hasta dos después
de la fecha probable, lo que supone un margen de un mes.
Hay que destacar que una semana antes, la treinta y siete, comienza
el término del embarazo. En este momento de la gestación
se espera que el bebé esté lo suficientemente maduro
para afrontar la vida extrauterina.
Saber con certeza el momento en el que se inicia el parto no es
fácil. Técnicamente se considera que el parto ha comenzado
cuando se instaura una actividad uterina regular (2-3 contracciones
de intensidad moderada-fuerte cada 10 minutos), la dilatación
del cuello uterino es de 2-3 centímetros y existen modificaciones
del resto de las características del cérvix (al menos
está semiborrado y centrado).
La situación real es que se espera que sean las
mujeres las que diagnostiquen el inicio del parto. La gestante
recibe la información necesaria en los cursos de preparación
que le imparte su matrona.
Identificar a las embarazadas que realmente están de parto
es muy importante, ya que si se esto no es así se pueden
realizar intervenciones innecesarias. A veces, la distinción
entre el comienzo de parto y "falso parto" sólo
puede ser realizada después de un corto periodo de observación
y la exploración mediante tacto vaginal.
Señales físicas
Los días previos al inicio del parto aparecen más
contracciones, desciende el fondo del útero y se expulsa
el "tapón mucoso". Las contracciones se caracterizan
por ser irregulares, poco intensas y generalmente focalizadas en
la parte baja del útero. Las molestias recuerdan a las molestias
de las reglas. Estas contracciones provocan que el cérvix
se ablande, se acorte e incluso se dilate un poco. El descenso del
fondo del útero se debe a que el feto comienza a meterse
en la pelvis materna. Las articulaciones de la pelvis se preparan
para el parto y adquieren un leve movimiento. En esta situación
la cabeza del bebé puede provocar la sensación de
que la pelvis "se abre" a la altura del pubis. El feto
durante el embarazo está aislado por el moco que sella el
cuello del útero. Cuando el cérvix se borra casi en
su totalidad y comienza la dilatación, el moco se desprende
y se expulsa generalmente manchado de sangre.
Una situación especial en este periodo del embarazo es la
rotura prematura de membranas. La mujer nota la pérdida líquido
por sus genitales. Se llama prematura por ocurrir antes del inicio
del parto. Una de cada diez gestantes tiene que acudir a urgencias
por este motivo. En este momento es importante ver el color de las
aguas. Si no son claras, se debe acudir rápidamente a urgencias
para comprobar el bienestar del feto. Si el parto no se instaura
en 12 horas, se aconseja inducir el parto (provocar contracciones)
para evitar así que el bebé permanezca muchas horas
dentro del útero y pueda infectarse.
Acudir a urgencias con las primeras contracciones para "asegurarse"
la analgesia epidural no es correcto. La analgesia epidural es una
técnica para disminuir los dolores del parto y para recibirla
hay que estar de parto, o tener una indicación médica
que la aconseje. En resumen, es importante identificar el inicio
del parto por parte de la embarazada y debe confirmarse por el obstetra
para evitar de esta forma intervenciones innecesarias.
Preparto
Araceli Mejías Jiménez
Jefa de Unidad de Partos y Urgencias Toco-Ginecología.
Hospital Virgen del Camino
Durante el embarazo, la figura de la matrona cobra especial
relevancia junto a la del obstetra, puesto que van a ser los profesionales
de salud que acompañen a las parejas en el tan esperado camino
de preparación para la maternidad/paternidad.
Muchos son los controles que a lo largo de estos nueve meses se
realizan para asegurar la correcta evolución de la gestación;
análisis, ecografías, monitores, consultas
.
En Navarra, desde los CAM (Centros de Atención a la Mujer),
se alternan las visitas entre matronas y obstetras hasta el final
del embarazo. En el tercer trimestre, son éstas las que imparten
los cursos tradicionalmente llamados de "Educación maternal",
ofreciendo información sobre aspectos relacionados con el
embarazo, parto y post-parto, cuidados del bebé y hábitos
de vida saludables(alimentación, higiene, ejercicio, respiración,
relajación, autocontrol, sexualidad..), invitando a las parejas
a que acudan simultáneamente.
Es importante desde el principio esa implicación
mutua, que hará que la adaptación al cambio
que supone la llegada de un bebé al núcleo familiar,
se lleve a cabo de la mejor forma posible.
Por otra parte, la introducción en la vida diaria de todas
estas prácticas, harán que la salud familiar sea más
adecuada, puesto que aunque son hábitos y técnicas
que se trabajan de cara al parto, lo cierto es que surgen mil situaciones
en la vida cotidiana a las que se pueden extrapolar para solventar
la crianza con éxito (por ejemplo las prácticas de
autocontrol o relajación) entre otras.
En estos grupos, muchas veces se "suple" el escaso tiempo
de las consultas, creando un ambiente propicio al diálogo
y a la resolución de dudas. Intercambio de experiencias
y situaciones, enriquecen las sesiones, que durante ocho o nueve
semanas se suceden durante el último trimestre.
Sentimientos de deseo y alegría se entremezclan con inquietud,
incertidumbre y temor ante la nueva situación, siendo la
labilidad emocional una de las características de esta etapa
en la que apoyo del entorno familiar, social y de salud, juegan
un papel primordial. Va a ser importante buscar apoyo y ayuda.
Cercanía, diálogo y conocimientos especializados,
confieren a la matrona las características idóneas
para ser la enfermera especialista que "cuida" la salud
de la embarazada, consiguiendo así la "humanización"
en la atención sanitaria.
En el último mes, es importante que la mujer disfrute del
final del embarazo, preparándolo todo con ilusión
y tranquilidad. Unos días previos sosegados, serenos
y relajados, harán que llegue al parto en las mejores condiciones,
siendo éste uno de los objetivos de los planes de cuidados.
La correcta información recibida durante el embarazo, hará
que la mujer acuda en el momento adecuado (tal como especifica el
Dr. Larrañaga), optimizando de este modo la utilización
de los recursos sanitarios.
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