Erupciones cutáneas provocadas por picaduras y mordeduras
Anabel Bardón Ranz
Médico Adjunto del Servicio de Urgencias. Hospital de Navarra
Con la llegada del verano, el buen tiempo y el contacto
con la naturaleza, el hombre se convierte una presa fácil
para insectos, arañas, escorpiones y serpientes que antes
estaban hibernando. En nuestro entorno la mayoría de los
casos son leves y los síntomas locales son los más
frecuentes, aunque no hay que olvidar la gravedad que en ciertas
personas hipersensibilizadas o con características especiales
puede suponer una agresión por estos animales.
Insectos
Las picaduras por insectos (abejas, avispas, moscas y orugas),
habitualmente, son leves y producen enrojecimiento, prurito e inflamación
de la zona, pero pueden ser graves en el caso de que sean múltiples,
en cara y cuello o la persona sea alérgica.
- Qué hacer: quitar el aguijón
si está presente, raspando con la parte posterior
de una tarjeta dura o rasurando con una maquinilla. Lavar bien
con agua y jabón. Cubrir el sitio de la picadura
con hielo (envuelto en un trozo de tela). Si es necesario,
tomar un antihistamínico o aplicarlo tópicamente
para reducir el picor. Si son múltiples o la infamación
es importante hay que aplicar corticoides tópicos
y/o por vía oral. Si la reacción es sistémica:
avisar inmediatamente al 112 y llevar al Servicio de Urgencias
más próximo. En caso de que se padezca una alergia
conocida, no dudar en aplicar si se dispone de jeringas precargadas
de adrenalina.
- Cómo prevenirlas: evitar los
movimientos rápidos y bruscos cerca de colmenas
o nidos de insectos y utilizar los repelentes para insectos
apropiados, así como ropa protectora. Prescindir
de perfumes y ropa con figuras florales o de colores vivos.
Aquellas personas que tienen alergias deben llevar
consigo un botiquín de emergencia de adrenalina
y los amigos o familiares deben aprender a utilizarlo en caso
de una reacción. En las personas que han presentado reacciones
generalizadas graves, se aconseja la desensibilización
paulatina con veneno de himenóptero, siempre bajo la indicación
de un alergólogo.
Arácnidos
Escorpiones
Dice el refrán que "nada da más picazón
que el aguijón de un escorpión". En la península
existen dos variedades, por una parte el escorpión doméstico,
que produce linfangitis y edema. Por la otra, el escorpión
campestre cuyo veneno es neurotóxico y produce un dolor muy
intenso. En personas alérgicas puede existir anafilaxia.
- Qué hacer en caso de agresión: aplicar
hielo de forma inmediata; es fundamental el uso de analgésicos
para el control del dolor, evitando siempre el uso de opiáceos
o derivados; se recomienda usar antihistamínicos
de forma intramuscular o intravenosa; si existen alteraciones
neurológicas se deberá administrar gluconato cálcico
de forma lenta; si presenta anafilaxia se deberá tratar
sintomáticamente con medidas de sostén y en casos
de afección sistémica grave y para las especies
exóticas existen sueros específicos anti-escorpión.
- Cómo prevenir sus ataques: el animal
es nocturno, de ahí que no convenga dormir al aire libre,
sino dentro de tiendas bien cerradas. Tampoco es recomendable
caminar descalzo o usar sandalias en parajes sospechosos de ser
habitados por estos arácnidos atípicos (lugares
soleados y pedregosos). Es recomendable sacudir la ropa y el calzado
tras una noche de acampada.
Arañas
En general, las arañas españolas son inofensivas,
una picadura de efecto tóxico local se manifiesta por una
escasa inflamación, dolor variable y, ocasionalmente, aparición
de ganglios. La clínica sistémica puede variar desde
un malestar general con dolor de cabeza, náuseas e incluso
espasmos musculares, aunque esto ocurre en escasas ocasiones y en
función de las características previas del paciente.
- Qué hacer: limpiar y enfriar el lugar
donde se ha producido la picadura. Usar antihistamínicos
y corticoides locales y parenterales. En caso de cursar
con alteraciones neurológicas, habrá que administrar
gluconato cálcico, vía intramuscular o intravenosa.
Garrapatas
Su picadura puede pasar desapercibida, aunque produce una reacción
local leve hasta sistémica (anafilaxia), sin olvidar que
trasmiten enfermedades.
- Qué hacer: lo importante es retirarla lo antes posible
con cuidado para que no quede nada en la piel. No es conveniente
utilizar métodos caseros como clavar una aguja caliente
o cigarrillo, impregnarla con trementina o aceite por que la estimulan
a inyectar más veneno. Después lavar y desinfectar
la zona
Picaduras por animales marinos (medusas, erizos y rayas)
Producen lesiones vesiculosas y eritematosas muy dolorosas.
- Qué hacer: administrar amoniaco o alcohol sobre
la zona afectada, retirar las espinas o púas si las hubiera.
En casos más graves, con amplias zonas afectadas, se deben
aplicar otras medidas como fármacos antihistamínicos
y corticoides, incluso de forma intravenosa, precisando en esta
situación el traslado a un centro hospitalario.
Mordeduras de serpiente
La mortalidad por mordedura en España es menor del 1%. Existen
dos especies de víboras y una de culebra venenosas en Navarra
(la primera produce dos incisiones paralelas separadas 0,5cm y la
mordedura de la segunda es en forma de U).
Tras la mordedura aparece siempre un dolor intenso irradiado a
toda la extremidad, un ganglio local doloroso acompañado
de inflamación inmediata que aumenta en 36-72 horas, en raras
ocasiones hay clínica general, que suele ser de intensidad
variable desde náuseas, vómitos, dolor abdominal y
bajada de tensión arterial y taquicardia. También,
se dan manifestaciones neurológicas que van desde dolor de
cabeza y mareo hasta convulsiones.
- Qué hacer: traslado a un servicio de urgencias
en posición lateral de seguridad y con la extremidad
inmovilizada o evitar movimientos innecesarios. Llevar la serpiente
si es posible para su identificación. Evitar puncionar
o succionar, así como el uso de torniquetes, que
pueden producir aumento de la inflamación y gangrena e
incluso la amputación del miembro. Revisión
de la herida por si hubiera restos de colmillo: limpiar,
desinfectar y elevar la extremidad. Aplicar profilaxis
antitetánica, antibiótico y analgesia.
En el caso de picaduras por víboras y síntomas severos,
ya en el hospital, se puede emplear el suero antiofídico.
- Cómo prevenirlas: utilizar pantalones
largos y calzado cerrado en paseos por zonas montañosas
y guantes de cuero en trabajos agrícolas. No coger ofidios
si no se conoce su peligrosidad. Tener animales domésticos
en casas de campo para ahuyentarlos.
Mordeduras por animales y humanos
Son generalmente heridas de tipo punzantes o contusas, que afectan
a la piel y se acompañan de lesiones de músculo y
nervio, según profundidad, pudiendo dar señales de
carácter sistémico. Hay alto riesgo de infección.
- Qué hacer: revisar la herida, limpiar y desinfectar
con desbridamiento de bordes. Emplear profilaxis antibiótica
con amoxicilina-clavulánico tanto si es de animal como
de humano. No suturar la herida, ni aplicar profilaxis
antitetánica. Valorar la necesidad de usar profilaxis
antirrábica (animales salvajes, cachorros sin
vacunar). Si hay signos de infección (celulitis, linfangitis,
etc.) llevar a un hospital.
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