Líquidos para combatir la deshidratación
Elena Irigaray Osés
Enfermera del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea
En verano hay que beber el doble de líquidos para
evitar la deshidratación. Te proponemos bebidas refrescantes,
ligeras y cargadas de vitaminas y minerales.
También debe aumentarse el consumo de agua, ya que el cuerpo
necesita una mayor hidratación interior para mantener las
reservas de agua en los niveles óptimos. Los deportes, el
sudor, y sobre todo el calor, nos deshidratan tanto por dentro como
por fuera. Por tanto, es aconsejable beber más de 2 litros
de líquidos al día. Beber agua en abundancia o jugos
y refrescos no gasificados es bueno para combatir la deshidratación.
Hay que tener especial cuidado con los bebés y ofrecerles
zumos y agua con regularidad.
En los días más calurosos del verano es imprescindible
aumentar el doble e incluso el triple de la cantidad de líquidos
que bebemos. Más aún si estamos bajo el sol en la
playa, en la piscina al aire libre o vamos a realizar algún
tipo de ejercicio físico. Aumentando la ingesta de líquidos
podrás compensar las sales minerales que tu organismo pierde
por el calor y así se evita la típica sequedad de
la piel.
Cuando las temperaturas son muy altas es muy fácil deshidratarse
o sufrir consecuencias desagradables: mareos, cansancio, pérdida
de concentración, golpes de calor, dolor de cabeza, hinchazón,
pesadez de piernas... Si haces deporte aumenta incluso la posibilidad
de lesionarte, ya que los músculos y tendones necesitan estar
lubricados para funcionar bien. Por no hablar de tu piel, que puede
secarse y quemarse con más facilidad si le falta agua.
Lo mejor para quitarse la sed es el agua, pero algunas veces necesitamos
un extra de hidratación o nos apetece algo con más
sabor. Lo ideal es que no bebas sólo entre horas sino que
añadas un extra de líquidos a tus comidas. Muy fácil:
añade un zumo recién exprimido a tu desayuno, toma
gazpacho o cremas frías de primero y fruta de temporada en
cada comida, a media mañana y para merendar, tiene mucha
más agua que la de invierno, sobre todo la sandía
y el melón. Entre horas, los polos de hielo también
son una buena forma de calmar la sed (puedes hacerlos llenando con
refrescos o té el molde de los cubitos de hielo).
Si vas a estar varias horas bajo el sol o haciendo deporte, entonces
debes beber pequeños sorbos de agua o de una bebida isotónica
cada rato. En el trabajo, es muy importante hidratarse para combatir
la sequedad producida por el aire acondicionado e incluso "hidratar
el ambiente" colocando recipientes con agua.
PARA HACER BEBIDAS EN CASA
Te proponemos algunas bebidas para tomar fresquitas:
Semigranizado de sandía: despepitar la
sandía -aproximadamente 2 rodajas-, añadir media cucharada
de miel y una cucharada de hielo picado. Batir y servir en una copa
de cóctel con una hojita de menta.
Té a la menta helado (4 personas): cuatro
bolsas de té de menta, 100 gr. de miel, 500 ml. de zumo de
pomelo, 250 ml. de zumo de naranja. Enfriar varias horas antes de
tomar.
Sorbete de mango: 375 gr. de azúcar extrafino
(puedes sustituirlo por sacarina), 125 ml. de zumo de lima, 5 mangos
frescos (1,5 kg.). Preparar un almíbar con el azúcar
y 625 ml. de agua, dejar hervir 15 ml. y añadir el zumo.
Incorporar la pulpa de mango triturada y meter en el congelador
durante una hora. Sacar y volver a triturar. Realizar esta operación
tres veces.
Cóctel granizado de melón: congela
la pulpa de melón. Tritúrala con zumo de limón,
azúcar y ron.
Té de verano: una cucharada de hojas de
té, 250 ml. de zumo de naranja, 2 cucharaditas de ralladura
de zumo de naranja, azúcar o sacarina al gusto, una naranja
cortada en rodajas finas. Poner todos los ingredientes en una cazuela
a fuego lento, cuando rompa a hervir añadir el azúcar
al gusto y disolver. Retirar de fuego y dejar enfriar. Colar y servir
bien frío con las rodajas de naranja.
Limonada de frambuesa: 300 gr. de frambuesas (pueden
ser congeladas), 300 gr. de azúcar, 500 ml. de zumo de limón
y cubitos de hielo. Licuar las frambuesas, agregar el azúcar
y disolver. Añadir el zumo de limón y 1,5 l. de agua.
Refrigerar y servir con hielo.
Bebidas RECOMENDADAS
Agua: las hay minerales con un toque de limón
o naranja. Aromatízala tú misma añadiéndole
rodajas de limón, naranja o menta; zumos y batidos
naturales de fruta; gazpacho; bebidas isotónicas; té
frío; granizados, horchata, leche merengada (no
más de uno al día) y helados de hielo.
Bebidas NO RECOMENDADAS
Refrescos; zumos o bebidas envasadas con
frutas y leche (al contener azúcares añadidos
te darán más sed); café solo
(acentúa la deshidratación); cuidado con la
cervezas (no más de dos) y los tintos de
verano (no más de uno, tienen mucho azúcar);
batidos industriales o hechos con helado y siropes; copas:
cualquier combinado de refresco y alcohol y bebidas energéticas
con cafeína.
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