Viajes exóticos
Dr. Francisco E. Teruel González
Centro de Vacunaciones Internacionales
Área de Sanidad. Delegación del Gobierno en Navarra
En los últimos años se ha producido un considerable
aumento de los viajes a países exóticos y zonas tropicales.
Esto provoca que muchas personas estén en contacto con enfermedades
infectocontagiosas diferentes a las de su entorno habitual. Existen
además otros riesgos diversos, algunos relacionados directamente
con la climatología (exposición al sol, excesivo calor
y humedad, estancias a grandes altitudes
). Todo ello puede
suponer un importante riesgo para la salud del viajero. Por lo tanto,
el viajero internacional debería conocer y ser consciente
de los riesgos a los que se enfrenta para tomar las medidas preventivas
oportunas.
La mayoría de estas enfermedades son fácilmente evitables
siguiendo unos consejos básicos, que se resumen a continuación:
Los alimentos y las bebidas contaminadas son la causa más
frecuente de enfermedad en el viajero. La mejor manera
de protegerse es seleccionar con cuidado todo lo que se come y todo
lo que se bebe. La primera medida es lavarse con frecuencia las
manos, sobre todo antes de comer o de manipular alimentos. Se debe
beber agua embotellada o debidamente tratada. Las bebidas que han
hervido (infusiones...) y los refrescos embotellados son por lo
general seguros. No se deben tomar hielos que no hayan sido preparados
con agua segura (ante la duda es preferible evitarlos). Resumiendo
las recomendaciones higiénicas de alimentación se
puede decir que los alimentos deben estar cocinados o pelados y
si no es así, es mejor no tomarlos.
Es muy importante elegir un tipo de ropa y calzado adecuados.
En el trópico es conveniente que la ropa sea de fibras naturales
(algodón, lino
), ligera y no ajustada. Para evitar
la transmisión de enfermedades por mosquitos y otros insectos
es recomendable que en el exterior, sobre todo al anochecer y al
amanecer, se lleven ropas de manga larga y pantalón largo,
preferiblemente de colores claros y de tela no muy fina. Se debe
evitar el uso de perfumes intensos ya que pueden atraer a los mosquitos.
En las partes del cuerpo expuestas (manos, cara, brazos
) se
deben aplicar repelentes de insectos.
Las habitaciones deben estar protegidas con telas metálicas
en puertas y ventanas. El aire acondicionado es también
un método eficaz para evitar la presencia de mosquitos en
el interior. Es conveniente utilizar insecticidas ambientales con
piretrinas dentro de las habitaciones (sprays, serpentinas, vaporizadores
)
y usar mosquiteras para las camas, comprobando que no estén
rotas y ajustándolas bien bajo el colchón. Es aconsejable
sacudir las sabanas y mantas antes de acostarse, así como
la ropa y el calzado antes de vestirse, por si algún animal
o insecto se hubiera ocultado en ellos. Tanto la ropa como las mosquiteras
se pueden impregnar con piretroides, lo que aumenta su eficacia
contra muchos insectos.
En algunos países tropicales la exposición
solar puede ser muy intensa y producir fácilmente quemaduras
solares a personas no acostumbradas. Es importante protegerse
frente al sol y el calor, siendo recomendable usar sombrero y cremas
de protección solar. Es también aconsejable beber
abundantes líquidos y no realizar esfuerzos excesivos para
evitar el golpe de calor. Los viajeros de edad avanzada y los niños
presentan especial riesgo de insolaciones y deshidrataciones por
lo que en ellos estas medidas deben ser seguidas cuidadosamente.
Dependiendo del país que se visite (o de la zona concreta
del país), de la época del año, de la duración
del viaje, del tipo de viaje y de otros muchos factores (edad del
viajero, enfermedades previas, etc.) pueden ser recomendables otras
medidas preventivas, como determinadas vacunas o la quimioprofilaxis
para el paludismo. En ciertos países y en
el paso de ciertas fronteras pueden ser además obligatorias
algunas vacunaciones como la de la fiebre amarilla.
Puede ser útil llevar un pequeño botiquín
con materiales sencillos de cura (desinfectantes, tiritas, gasas
),
algunos medicamentos para síntomas menores (analgésicos,
antihistamínicos
), un termómetro, y en el caso
de estar tomando un tratamiento para una enfermedad crónica,
asegurarse de llevar la cantidad suficiente de medicación
para cubrir todo el viaje. Asimismo, si se ha recomendado tomar
quimioprofilaxis para el paludismo, no se debe olvidar llevar la
medicación recomendada.
Es aconsejable no dejar para última hora estos aspectos
del viaje y programarlos con tiempo (por lo menos con un mes de
antelación). En los Centros de Vacunación Internacional
se dan estas recomendaciones de forma individualizada y también
se pueden encontrar consejos orientativos en la página web
del Ministerio de Sanidad y Consumo (www.msc.es).
Muchas gracias por su atención. Y que tenga un feliz viaje.
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