"Síndrome postvacacional"
Dr. Ignacio Landecho.
Psiquiatra. Centro Padre Menni de las Hermanas Hospitalarias
Es muy frecuente escuchar hablar del "síndrome
postvacacional", especialmente al finalizar el verano. La vuelta
a nuestras tareas habituales, las obligaciones, nuestra ajetreada
vida, volver a madrugar, las prisas y un largo etcétera de
exigencias que casi habíamos olvidado, vuelven con el final
de las vacaciones.
¿Qué es el síndrome postvacacional?
Es una vivencia normal, aunque desagradable, que aparece con frecuencia
al regresar a la exigente rutina habitual, tras un periodo más
o menos prolongado de descanso. En ella se mezcla la tristeza, desgana,
nerviosismo, pesimismo, fatiga e insomnio.
Se resuelve por sí solo tras los primeros días de
incorporación a las rutinas habituales. De no ser así,
es posible que se trate de otra cosa, por lo que uno debe acudir
al médico para hacerse un reconocimiento.
¿Por qué aparece?
Como es bien sabido, necesitamos un cierto grado de tensión
interna para hacer nuestras actividades. Para ello, el
cuerpo humano despierta de manera automática ciertos mecanismos
de "preparación para la acción". Pues bien,
la finalización brusca del periodo de descanso con una rápida
entrada en el ritmo diario, sin margen para la preparación,
favorece que ésta sea más dificultosa.
Tras un breve periodo de adaptación, cuando acompasamos
nuestros horarios y entramos en la rutina, se resuelve el proceso.
Por tanto, una de las recomendaciones es anticiparse, favorecer
una transición progresiva antes de comenzar
el trabajo e irse dosificando en los primeros días de trabajo.
¿A quién afecta?
Nos puede afectar a todos, pero parece ser mas frecuente entre
personas menores de 40 años, especialmente si presentan malestar
previo con su trabajo o si la transición de ritmo es más
brusca. Evidente-mente, influye de manera diferente a las personas
en función de la forma de ser y de la percepción subjetiva
que tenemos de nuestro trabajo. Esta última, es modificable
por nosotros mismos, y como se verá, es otra de las claves
para sobrellevar mejor la vuelta y que no se convierta en un problema.
¿Algún consejo?
Las recomendaciones son bien sencillas y ya han sido insinuadas:
- Ir ajustando los horarios unos días antes del
fin de las vacaciones, para acompasar el reloj biológico
con la actividad que desarrollamos fuera de las vacaciones.
- Procurar, en la medida de lo posible, ir aumentando
de manera creciente la intensidad y el esfuerzo en el trabajo.
- Ser consciente de que nuestra actitud y perspectiva frente al
trabajo, si esta es positiva, puede ser nuestra principal ayuda
en estos días negros del año, para ello puede servir
de ayuda el relativizar la situación o planificar
actividades de ocio compensando la jornada laboral.
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