El paso retrógrado del contenido gástrico hacia el esófago, es un fenómeno
fisiológico normal. La aparición de síntomas, signos o complicaciones debidas a éste proceso se denomina: enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). Es decir, la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) se produce como consecuencia del reflujo patológico del contenido gástrico en el esófago.
Además del esófago, otras estructuras afectadas por la ERGE son la faringe, la laringe y las vías respiratorias.
En la actualidad constituye una de las entidades nasológicas del aparato digestivo de mayor prevalencia en la población occidental y es uno de los motivos de consulta más frecuentes tanto en la especialidad del Aparato Digestivo como en la de Medicina de Familia.
La ERGE es una enfermedad benigna, crónica, muy heterogénea, con elevada prevalencia y gran repercusión económica, porque tiene gran impacto funcional sobre la calidad de vida, ya que puede interferir en la actividad física, en el sueño, etc. dependiendo de la gravedad de los síntomas, por todo esto es importante conseguir la remisión de los síntomas.
La ERGE abarca un amplio espectro de posibilidades así puede ir desde los pacientes con síntomas intensos y sin lesiones orgánicas, hasta pacientes asintomáticos y con lesiones importantes en la mucosa esofágica.
En España la prevalencia de ERGE se estima entre el 10 y el 15%, cifra que se sitúa un poco por debajo de la media de los países de Europa y América del Norte.
Edad y sexo: La prevalencia de la ERGE ha aumentado en las últimas décadas. Se debe tener en cuenta que la presencia de esta enfermedad y sus complicaciones van directamente relacionadas con la edad. A más edad, la ERGE es más frecuente, más sintomática, las lesiones más graves y mayor el número de complicaciones. Asimismo, aunque su prevalencia es similar en ambos sexos, no es así en lo referente a las lesiones que son más frecuentes en el varón, lo mismo que las complicaciones de Esófago de Barrett y el adenocarcinoma sobre mucosa de Esófago de Barrett.
Morbilidad, mortalidad y letalidad: En la ERGE hay una baja mortalidad y letalidad, pero hay afectación de la calidad de vida.
Entre los factores relacionados con la aparición de ERGE cabe citar: la potencia del reflujo, las barreras antirreflujo, el aclaramiento luminal de ácido, la resistencia del tejido esofágico y el vaciamiento gástrico.
El aspecto de las manifestaciones clínicas de la ERGE es amplísimo, se clasifican en síntomas típicos y síntomas atípicos o manifestaciones extraesofágicas.
Las complicaciones de la ERGE se pueden manifestar de las siguientes formas: Esófago de Barreto, estenosis Péptica del esófago y hemorragia digestiva.
Presenta cierta complejidad debido al amplio rango de severidad y manifestaciones clínicas con que pueden aparecer complicaciones y a la diversidad de alternativas terapéuticas disponibles. La mayoría de los pacientes, precisan un tratamiento médico continuo, pero algunos responden a estrategias de tratamiento intermitente o a demanda.
Tratamiento farmacológico:
Los fármacos actualmente utilizados en el tratamiento del reflujo se encuadran en tres grupos terapéuticos: Antiácidos, Procinéticos, Antisecretores (siendo los IBPS los fármacos más eficaces).
Tratamiento quirúrgico:
Está dirigido a reconstruir la barrera anti-reflujo que se encuentra alterada.
La técnica quirúrgica universalmente aceptada es la funduplicatura de Nissen que se puede rea-lizar por cirugía abierta o por vía laparoscópica.
Tratamiento endoscópico:
Hay diferentes modalidades y se realizan en centros de referencia.
En los pacientes diagnosticados de Esófago de Barrett, se deben realizar revisiones endoscópicas periódicas para prevenir el adenocarcinoma de esófago.