Corazón, salud y deporte

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Cuando estudiaba la carrera de Medicina en Pamplona en la década de los años noventa, antes de hacer la especialidad de cardiología, me acuerdo de que un profesor nos dio la siguiente definición sobre la práctica deportiva saludable: “Aquel ejercicio físico que provoca un bienestar físico y psíquico en la persona que lo practica”.

Por tanto, a la hora de elegir qué ejercicio físico voy a hacer, tengo que pensar primero en cómo me encuentro yo. Ya que no todos los deportes van a producir en mi cuerpo un bienestar físico y psíquico. Por estos motivos, hay que tener en cuenta la edad, el nivel e intensidad de ejercicio que voy a realizar, en qué condición física me encuentro y si tengo o no alguna enfermedad que pueda condicionar la práctica deportiva.
Hacer deporte normalmente es saludable para todas las personas, lo que hay que saber es cuánto y cómo hacerlo. Por ello, es recomendable ponerse en manos de un profesional que conozca en profundidad qué tipo de deporte es recomendable en cada caso.

¿Cuándo hacerse un chequeo cardiovascular?

Yo diría que siempre que se pueda. En otras palabras, si una persona va a practicar un deporte de forma continuada, mi recomendación es que debería acudir a un profesional sanitario con experiencia en chequeos deportivos. Como norma general, suele ser necesario realizar un chequeo cardiaco que consistirá en hacer una serie de preguntas sobre el estado de salud, una exploración física (auscultación, peso, talla, toma de presión arterial…), un electrocardiograma y en ocasiones hacer una analítica de sangre.
Con este examen de salud suele ser suficiente, en concreto según varios especialistas internacionales, el electrocardiograma sigue siendo la “piedra angular” donde descansa un adecuado diagnóstico en este contexto. Además siempre que se pueda deberíamos realizar un ecocardiograma y una prueba de esfuerzo a las personas que practican deporte de forma continuada, no solo para detectar anomalías sino para ver que el corazón se adapta adecuadamente al ejercicio que se practica.
Por último, dependiendo del tipo de deporte y las características de la persona puede ser conveniente realizar otro tipo de pruebas.
Por tanto, considero importante hacer un examen de salud integral y personalizado antes de empezar cualquier práctica deportiva y acudir a revisiones periódicas según las recomendaciones del profesional al que hayamos acudido.

¿Qué beneficios tiene hacerse un chequeo cardiovascular?

Estos chequeos tienen la ventaja de detectar de forma precoz cualquier enfermedad cardiaca que vaya a modificar el tipo de ejercicio de puedo realizar. Creo que la población esta muy concienciada de la importancia de una identificación precoz de cualquier tipo de patología que pueda poner en riesgo su salud, sobre todo si practica deporte.
En los exámenes de salud que suelo realizar, más de 50 al mes, tanto en gente joven como adulta, no son muchos los casos en los que encuentro una patología cardiaca importante. Pero hay que tener en cuenta que al diagnosticar una enfermedad cardiaca en un estadio inicial de la misma, se consigue que el paciente se beneficie de un correcto tratamiento y de las recomendaciones específicas a la hora de hacer deporte
Además tenga o no un problema cardiaco es importante que la persona que va a hacer deporte sepa como está su corazón y si la respuesta del mismo a la práctica deportiva es la adecuada. En otras palabras hay que saber como realiza deporte una persona y si lo hace bien.
Ya lo decía mi profesor: “El deporte saludable es aquel ejercicio físico, que provoca un bienestar físico y psíquico en la persona que lo practica”.

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