Narcolepsia: cuando el sueño ataca

Ilka Stefanova, DUE. Servicio Urgencias Extrahospitalarias. UVI-Móvil Parque de Bomberos Trinitarios. Laura Sánchez-Íñigo. Médico de Familia. Urgencias. Hospital García Orcoyen. Estella

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¿Qué es la narcolepsia y qué hacer si el sueño nos ataca? ¿Cuáles son los síntomas de la narcolepsia y qué cambios deberían hacer los pacientes que la sufren para vivir con normalidad?

La narcolepsia es un trastorno neurológico crónico caracterizado por fatiga diurna y ataques de sueño incontrolables que obligan a la persona a quedarse dormida.
Las personas con narcolepsia no pueden controlar cuándo permanecer despiertas y cuándo dormirse, lo que complica su vida cotidiana e incluso podría ser peligrosa en ciertos momentos.

Síntomas

Los primeros síntomas de la narcolepsia aparecen entre los 10 y 25 años de edad e incluyen:
• Somnolencia durante el día. La somnolencia es el primer síntoma de narcolepsia. Es un incremento exagerado de la somnolencia con cansancio a pesar de haber dormido las suficientes horas. A menudo, esta somnolencia se acompaña de una caída repentina durante alguna actividad, de forma similar a un síncope. Estos sueños pueden durar de unos minutos a varias horas.
• Cataplejia. Es una disminución del tono muscular. Este síntoma varía desde una alteración en el habla hasta una pérdida total del tono muscular de las extremidades. No todos los pacientes con narcolepsia sufren cataplejia. La cataplejia se desencadena con emociones muy fuertes y los ataques pueden durar unos segundos o unos minutos, causando muchas dificultades en la vida cotidiana. Su incidencia varía en cada individuo, pudiendo ocurrir varias veces al año o varias veces al día.
• Alucinaciones. Son visiones fugaces en la transición vigilia-sueño (alucinaciones hipnagógicas) o en la transición sueño-vigilia (hipnopómpicas). Las alucionaciones parecen realidad y pruducen un gran temor.
• Parálisis del sueño. Es una incapacidad transitoria en la cual el enfermo no se puede mover o hablar, justo antes o durante el ataque de narcolepsia. Estos ataques duran entre uno y tres minutos, generando una gran angustia para el enfermo porque permanece consciente pero su cuerpo no le responde.
La narcolepsia aparece en algunas personas cuando realizan actividades cotidianas de su vida diaria: escribir, conducir… Durante los ataques, las personas continúan haciéndo estas actividades de forma automática. Después del ataque, no tienen recuerdo de las acciones realizadas.

Causas de la Narcolepsia

No está claro qué causa la narcolepsia. Sin embargo, hay hallazgos que sugieren que la enfermedad está asociada con bajos niveles de la sustancia química hipocretina. La hipocretina es un neurotransmisor que ayuda al cerebro a regular el estado de vigilia del sueño REM. A veces, aunque no siempre, existe una predisposición genética a padecer narcolepsia.

Tratamiento y cómo disminuir sus efectos

La narcolepsia es un trastorno crónico y no existe cura. La narcolepsia se puede mantener “bajo control” gracias a fármacos adecuados y cambios en la vida cotidiana. En este sentido, la ayuda de los compañeros, amigos y familiares es extremadamente importante para mejorar el día a día de los pacientes narcolépticos.

Entre los tratamientos existentes, destacan los estimulantes del sistema nervioso central, los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y noradrenalina o los antidepresivos tricíclicos, fármacos que deben ser siempre prescritos bajo supervisión médica y teniendo en cuenta los antecedentes personales de cada paciente (hipertensión, diabetes…).

Además de estos fármacos, los pacientes con narcolepsia pueden hacer algunos cambios en sus vidas para aliviar los síntomas:
• Reducir la ingesta de alcohol y tabaco porque interfieren con el sueño.
• Dormir pequeñas siestas durante el día para evitar la somnolencia y parálisis del sueño. A veces, con 15-20 minutos son suficientes, mientras que otros pacientes requieren periodos más largos.
• Realizar un cronograma del sueño, y cumplirlo metódicamente.
• Realizar ejercicio físico leve-moderado de 4 a 5 horas antes de acostarse.

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