Psicobasket. La actividad significativa como método terapéutico: herramienta de trabajo de la Terapia Ocupacional


Tadea Lizarbe Horcada

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Las personas de manera natural eligen actividades que les son significativas y se dirigen hacia ellas mientras se alejan de las que no lo son. Tal elección se convierte en una herramienta hábil en el proceso terapéutico y en la práctica de la Terapia Ocupacional.

¿Qué es el Psicobasquet?

Los jueves a las seis de la tarde, nos juntamos un equipo de Psicobasquet bajo la tutela de la Fundación Navarra de Baloncesto Ardoi y en colaboración con asociaciones como Anfas. Actividad dirigida a niñ@s y jóvenes con discapacidad intelectual y del desarrollo en general que deseen disfrutar del baloncesto.
Se clasifica dentro de la categoría de Deporte Terapéutico: además de los beneficios propios del deporte, se persigue una mejora de las alteraciones funcionales.

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Filosofía del Psicobasquet

La Asamblea Representativa de la Asociación Americana de la Terapia Ocupacional señaló (AOTA, 1979): “El hombre es un ser activo, cuyo desarrollo está influenciado por el uso de la actividad(…), el ser humano es capaz de influir sobre su salud física y psíquica y sobre su entorno físico y social, a través de la actividad(…) y promover el máximo nivel posible de adaptación.”
La capacidad de elegir está en todas las personas, es innata, y el significado otorgado a cada tarea depende de muchos factores, todos ellos particulares. Pero el camino elegido se mueve siempre según necesidades individuales lo que favorece la motivación intrínseca, el disfrute y la puesta en práctica de aptitudes, actitudes y habilidades. Todo lo aprendido es generalizable a diferentes ámbitos de la vida de la persona. Y a su vez, el desarrollo del potencial favorece la autonomía y la competencia.

¿Por qué el Baloncesto?

El Baloncesto ofrece un gran abanico de posibilidades de graduar las exigencias y segmentar tareas. Los gestos técnicos y motrices, las normas, los materiales, la pista de juego… El objetivo puede ser en algunos casos el de pasar un balón a un compañero, botar o doblar las rodillas al saltar. Para otros puede ser competir, jugar en equipo, anotar y seguir instrucciones detalladas.
Según el Modelo De Ocupación Humana el hecho de ser competente es un motivo compartido por todos, se adquiere sobre experiencias previas y aumenta la seguridad para poder aceptar nuevos desafíos, para seguir avanzando. El logro debe estar al alcance en cada entrenamiento y se procura con la graduación de exigencias. Cuando se produce un progreso, no se queda en la pista de juego, se refuerzan los avances junto con la familia.
Asimismo, el baloncesto es un deporte llamativo y gratificante. El balón bota y te vuelve, lanzas a la canasta y rebota haciendo ruido, debes introducir la pelota por el aro… Son conceptos de juego básicos y atractivos.

Objetivos y ejecución del programa

Los objetivos generales se pueden concretar en tres puntos:
• La adquisición, desarrollo y potenciación de habilidades psicomotrices-neurológico-evolutivos (memoria motriz, gestualidad y secuenciación, atención, funciones ejecutivas, aprender a reflexionar y a programar las respuestas antes de actuar, seguimiento de normas y consignas, control de la impulsividad…).
• Fomentar habilidades sociales, iniciarse en la práctica deportiva y aprender a realizar una actividad en equipo (convivencia y diálogo…)
• El disfrute del tiempo de ocio y de la práctica deportiva (respetar el entorno de la práctica deportiva, adquirir hábitos higiénicos, dietéticos…)
Pero en cada caso, los objetivos serán individualizados y pactados con el niño o la familia, persiguiendo sus propias motivaciones.
La duración del programa a lo largo del año debe coincidir con la actividad del resto de equipos del club procurando la integración en él. Se han organizado actividades conjuntas como en los campamentos de verano.
Este año, hacemos un balance muy positivo de la actividad, respecto al número de participantes, grado de satisfacción expresado por ellos y por las familias, implicación, logro de objetivos y modo de trabajo. Gracias a la disposición de un gran número de voluntarios que han apoyado la actividad ha sido posible la intervención tan individualizada y gratificante.
El grado de disfrute que hemos observado con la actividad es clave para mantener la implicación en el trabajo, vencer la tolerancia a la frustración y aceptar nuevos desafíos.