¿Qué consecuencias tiene la falta de hierro en nuestro cuerpo?

Susana Clemos Matamoros. F.E.A. Medicina Interna. Hospital Reina Sofía. Tudela

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Aunque el marcador más importante de la falta de hierro sea la anemia (en este caso llamada anemia ferropénica), este problema tiene más consecuencias que merece la pena conocer.

La falta de hierro es un problema mundial, millones de personas padecen carencias de este nutriente, sobre todo en los países en vías de desarrollo y en Europa Occidental debido fundamentalmente a un consumo poco eficiente.
El hierro es fundamental para la salud y, como se encuentra en pocas cantidades en nuestro cuerpo, es necesario obtenerlo a través de los alimentos y sobre todo de una dieta equilibrada y variada.

Existen dos tipos de hierro

• El primero es el hemo, de origen animal y que se absorbe fácilmente.
• El segundo es el no hemo que es de origen vegetal y cuya absorción es menor. Por este motivo muchos vegetarianos o veganos padecen anemia.
Entre sus múltiples funciones este elemento permite a la hemoglobina funcionar de forma correcta y aportar oxígeno a todas las células.
Otras de las tareas del hierro son:
• Participar en la producción de sustancias de la sangre.
• Intervenir en la síntesis del ADN.
• Formar parte del proceso de respiración celular.
• Ayudar en el mantenimiento del sistema inmunitario.
Como si todo ello no fuese suficiente, además, este componente participa en muchas reacciones químicas y es vital en la producción y liberación de energía.

Cómo sé si me falta hierro?

Para saber si tenemos carencia de hierro podemos realizarnos un análisis de sangre. Los valores normales son:
• hombres adultos de 80 a 180 microg/dl.
• mujeres adultas de 60 a 160 microg/dl.
• niños de 50 a 120 microg/dl.

Consecuencias de la falta de hierro

1. Debilidad y cansancio.
Sin importar las horas que duermas o los momentos del día en que descanses, siempre estás desganado y sin fuerzas. Te cuesta mucho levantarte por las mañanas y te quedas dormido en cualquier sitio.
Más allá de las exigencias actuales, también esta debilidad o cansancio pueden estar causados por una falta de hierro.
Ya que este elemento permite el transporte de oxígeno en las células, si falta, los tejidos no reciben “combustible” y el funcionamiento falla.
Una menor vitalidad y un cansancio extremo por actividades de bajo impacto pueden estar relacionados a la carencia de hierro.
2. Bajo rendimiento y mal humor.
La falta de este nutriente repercute de manera directa con nuestros estados emocionales. Por eso es normal que estemos demasiado irritables, deprimidos o de mal humor.
Además, si a eso le sumamos el cansancio, la consecuencia es comprensible: problemas para rendir en el trabajo, en el estudio o en las tareas habituales.
Presta atención si últimamente “todo te cae mal” y no puedes concentrarte en tus actividades.
La carencia de hierro influye negativamente en la memoria y en la atención. Todo lo que intentes hacer te costará el doble de esfuerzo y perderás la motivación rápidamente, incluso con tareas que te agradan.
3. Palidez.
Cuando se tiene anemia es probable que la piel esté más pálida o blanca que lo habitual.
Esto se debe a que tanto en la dermis como en las mucosas hay tejidos que no están recibiendo la suficiente cantidad de oxígeno.
4. Mareos y náuseas.
Una de las consecuencias de la falta de hierro y del déficit en la cantidad de oxígeno que reciben las células es sentirse continuamente mareado.
Además, se puede experimentar la sensación de que falta el aire al intentar respirar y de que las inhalaciones son más rápidas y frecuentes.
En casos más graves las personas que no consumen las cantidades suficientes de este nutriente pueden desmayarse o desvanecerse en cualquier momento del día, presentar zumbido en los oídos o incluso lipotimias.
5. Palpitaciones.
Los latidos rápidos del corazón que se producen cuando no estamos haciendo ningún esfuerzo o ejercicio pueden estar relacionados a una carencia ferrosa.
Cuando la sangre no circula en buenas condiciones, el sistema cardíaco debe realizar mayores esfuerzos para bombearla de regreso a cada órgano.
6. Fragilidad de las uñas y caída del cabello.
Cuando las uñas se rompen con facilidad, presentan poco grosor o se ven marcas blancas cerca de la cutícula puede deberse a la falta de hierro. En el caso de la caída del cabello se debe a que la sangre llega a la cabeza con poca oxigenación y no nutre a los folículos capilares.
Si padeces varios de estos síntomas, sería bueno que consultases con un médico y te hicieses un análisis de sangre para averiguar cuales son tus niveles de hierro.

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